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Jueves, 02 de Julio de 2009 |
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La salida del jefe de los servicios secretos coincide con las disputas internas en el cuerpo Desde la presidencia, el jefe del Gabinete socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció que tomaría una decisión sobre la sustitución de Saiz una vez concluyera la investigación de Defensa, aunque se mostró muy tibio a la hora de defenderlo. Desde Nigeria, justo en el momento en que el director del CNI comparecía en la Comisión del Congreso, Zapatero expresó su deseo de que éste ofreciera "todas las explicaciones que debe dar". Y agregó: "La confianza la tiene toda persona mientras está en el cargo". Una frase tan obvia que sugiere justo lo contrario de lo que afirma. En cuanto a su sustituto, Félix Sanz Roldán, que estuvo al frente del Estado Mayor de la Defensa entre 2004 y 2008, actualmente estaba destinado en La Moncloa como responsable de preparar la presidencia europea de España en asuntos de defensa. El general, hombre de confianza de Zapatero, como demuestra la voluntad del presidente de mantenerlo cerca después de que Chacón lo relevara al frente de la cúpula militar, tiene una amplia presencia internacional tras desempeñar durante muchos años la dirección de las relaciones internacionales de Defensa. De esta época, guarda muy buenos contactos con Washington. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha manifestado tras conocerse la dimisión de Saiz que "lo importante es que su sucesor sea competente y conocedor de los temas que debe tratar". Tras explicar que no iba a valorar los motivos de esta renuncia, el titular de Interior ha subrayado que su departamento está "satisfecho" del trabajo y la colaboración del CNI en la lucha contra el terrorismo. SITUACIÓN INSOSTENIBLE Sin embargo, preguntada por la conveniencia de que Jesús Merino sea apartado de la dirección del grupo Popular que ella encabeza tras ser investigado por el Tribunal Supremo acusado de cohecho, Sáenz de Santamaría ha asegurado que en ese caso es mejor esperar porque aún no saben de qué se le acusa exactamente. Es decir, que en su opinión en ese caso no es preciso que se aparte a Merino de su cargo. Precisamente, el portavoz socialista, José Antonio Alonso, ha contrapuesto la dimisión de Saiz con la actitud del PP ante lo que califica de "retahíla de casos de corrupción", sobre los que no toma decisiones con los implicados. Según Alonso, eso demuestra la "baja calidad democrática" del PP. Gaspar Llamazares (IU) ha criticado duramente la sustitución de Saiz y ha asegurado en el Congreso que es un "paso atrás, un retroceso y un error" sustituir a un civil por un militar. Considera que ha habido una "cacería" y disputas internas en el propio Gobierno que muestran su enorme debilidad. |
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