. . Año VIII

 

Próximas elecciones: Parada Santander
Víctor GIJÓN

Las elecciones de mayo próximo amenazan con causar un verdadero cataclismo en los partidos políticos. En unos casos por falta de candidatos y en otros por exceso de ellos. No menos problemática se presenta la decisión a la hora de elegir sobre qué temas centrar la campaña electoral para lograr el mayor número posible de votos.

Espero que no se ofendan los no santanderinos si en el análisis de candidatos, posibles y probables, así como de los programas, empezamos con la capital de Cantabria. No es sólo que por volumen de población el sentido del voto en Santander influya de forma determinante en el resultado regional, sino también porque es donde en estos momentos se pueden ver con más nitidez los signos de lo que serán los preliminares de las elecciones de 2011.

En Santander comienza a perfilarse la que será, probablemente, la estrategia del PP en los próximos meses. Si no puedes vencer a tu enemigo únete a él. Con esa máxima como bandera el alcalde de Santander, Iñigo de la Serna, ha decidido que cuantas más cintas corte mejor para sus intereses electorales. Ello conlleva, con carácter previo, apuntarse el tanto de la obra a inaugurar, sea o no cierto que en ello haya jugado papel principal. No se puede sacar pecho si estas hasta el último cuarto de hora criticando .

Un cambio de estrategia de este tipo, pasando de asegurar que el Gobierno de Cantabria y el del Nación no hacen otra cosa por Santander que perjudicarla, a dar por bueno que las obras se harán, eso si adjudicándose el mérito de haber doblegado la voluntad perseguidora del Gobierno, exige grandes dosis de carisma y también algo de cara dura. De la Serna tiene mucho de ambas cosas, algo que le falta, sobre todo lo primero, al presidente del PP de Cantabria, Ignacio Diego. Así, mientras este seguía anclado en el discurso de los maltratados, de la Serna convertía la reconfirmación de que Fomento no deja tirada a Santander en las obras del Distribuidor de la Marga y la Ronda Bahía en un logro de la presión del equipo municipal.

De la Serna va a combinar el ataque frontal a los Gobiernos de España y Cantabria con ponerse medallas, incluso las que no le corresponden, en todo momento y circunstancia apuntándose en su haber todas las obras, que no son pocas además de la citadas, que el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero esta pagando. Para Diego queda el discurso único, el que sirve igual a Madrid, Galicia o Valencia, donde el PP viene a decir lo mismo que aquí: que allí es donde se ha perdido más, no importa si está en el Gobierno o en la oposición.

El PP no tendrá en Santander problemas de candidato, porque tras el aplastante y rotundo triunfo de 2007, De la Serna es un valor en alza, llamado a jugar muy pronto otros papeles tanto en el partido como en las instituciones. Deberá, eso sí, cuidarse las espaldas, porque no todos están encantados con que, tomado las riendas de la oposición, marque ofertas y criticas por delante del líder actual de los populares, el cada vez más desdibujado, en imagen y mensajes, ex alcalde de El Astillero y actual líder regional del PP.

Los problemas de listas no serán tales, porque De la Serna tendrá las manos libres para decir quien que se queda y quien se va. Seguros son Cesar Díaz y Samuel Ruiz. Otra cuestión es si De la Serna logra situar en la candidatura regional a alguna persona de su confianza, en previsión de que antes de que finalice la siguiente legislatura, pongamos que en el horizonte de las elecciones generales de marzo de 2012, no tenga que hacerse cargo de más responsabilidades, por ejemplo las de dirigir el partido y presidir el Grupo Popular en el Parlamento cántabro.

Para la lista al Parlamento regional el PRC no tiene ningún problema. El líder de la formación y actual presidente regional está en condiciones -lo ha estado siempre- de encabezar la candidatura regionalista. Cuenta seguro con Rafael de la Sierra y Javier López Marcano. No se esperan grandes cambios, ni tampoco sorpresas espectaculares en el programa electoral. Los tiempos no están para macroproyectos y, muy probablemente, descontadas las grandes obras en marcha, a cuya vigilancia, para que se cumplan compromisos y fechas, dedicarán tiempo y esfuerzos, los añadidos serán de poco precio y más calado icónico. Apuesten por propuestas que no cuesten dinero, pero que marquen territorio. Que Revilla esté decidido a ir a la política nacional lo demuestra su compromiso para acudir una vez al mes al programa de Ana Rosa Quintana.

En el capítulo de Ayuntamientos hay que hablar de Santander y Torrelavega. En la capital del Besaya habrá nuevo candidato puesto que López Marcano ya ha anunciado que no se presentará. Como si lo hará, casi seguro, Blanca Rosa Gómez Morante, apuesto a que el candidato regionalista será una mujer. En Santander Vicente Mediavilla deshoja la margarita, pero el consejero de Cultura y Turismo, con el que, según las quinielas periodísticas, rivaliza por la sucesión de Revilla cuando toque, le ha puesto difícil volver a presentarse por Santander.

Muchos militantes regionalistas de la capital creen que Francisco Sierra, el portavoz municipal regionalista, se está ganando, a fuerza de trabajo y dedicación, el puesto, pero el aludido niega tajantemente que haya decisiones tomadas. A los regionalistas les puede pasar factura, como a los socialistas, el presentar candidatos que no se quedan luego en la oposición cuatro años. Dado que no hay seguridad alguna -posibilidades sí- de que el sillón municipal de Santander cambie de manos, sería una buena imagen para los partidos, y una decisión pedagógica importante, que quienes encabezaran la lista del PRC y del PSOE, se comprometiesen públicamente a quedarse toda la legislatura en la Corporación municipal, sea cual fuera el resultado de las urnas.

El resultado que deparen las elecciones es la preocupación principal de todos los partido, pero muy especialmente del PSOE. El serio varapalo que los electores les propinaron en 2007 ha dejado huella que está entre los psicológico y lo político. Mas allá de algunos graves errores en la presentación de la actividad del Gobierno, previos a la campaña electoral, la perdida de escaños por parte del PSOE se debió, principalmente, al comportamiento en las urnas de los santanderinos . Y en la capital de Cantabria se perdieron ciento de votos porque junto a un candidato no nuevo, pero si al margen de la banderías internas del socialismo santanderino como Jesús Cabezón, se colaron los promotores de todas las guerras internas.

La pacificación de la Agrupación santanderina, llevada cabo por la dirección que encabeza Lola Gorostiaga, que culminó con la integración de los sectores oficiales y las sensibilidades encabezadas por Juan Guimerans y Paco Mañanes, que eligieron como secretaria general de Eugenia Gómez de Diego, puede quedar en nada si finalmente hay primarias. Ya conocen mi opinión sobre que sólo un partido utilice ese método para elegir candidatos. Lo que está sucediendo en Madrid, con Esperanza Aguirre desternillándose, porque no tendrá que trabajar para ganar las elecciones, las van a perder los socialistas peleándose entre ellos, nos debería vacunar en Santander.

La lista regional está claro que la encabezará por tercera vez Gorostiaga y nadie le va a discutir a quien incluye o no en la lista. Debería, eso sí, derogar el ‘decreto’ de Jaime Blanco para no incluir alcaldes en la lista regional. Todos los hacen y sacan réditos electorales de ello. Si luego hay incompatibilidad en el trabajo que opten. En cuando a la lista municipal de Santander no hay una decisión tomada, ni siquiera rumores consistentes.

Los perdedores del último Congreso Local, nucleados en torno a Rosa Inés García Ortíz, quieren presentar un candidato/a a alcalde. No para ganar las elecciones, sino para buscarse la revancha de la derrota interna. Unas primarias dan, además, la posibilidad de llevar el debate a los medios y, como vemos en Madrid, es una oportunidad que la prensa de derechas no va a desaprovechar.

La influencia que ese debate previo pueda tener en las elecciones es sin duda importante y ese debería ser la principal consideración de los que tienen en su manos que haya primarias en Santander. Si los militantes analizan lo que está pasando en la capital de España, aunque sólo sea por prevención, se tomarían con pocas alegrías la posibilidad de las primarias. Cada momentos es lo que es. Ayer tocó el debate interno, mañana toca elecciones. Todos en los partidos lo saben, aunque siempre hay quien toma la dirección contraria y cuando se encuentra a los demás enfrente, piensa que los locos son los otros.

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