. . Año VIII |
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Bocazas, tontos útiles y cobardes Son distintos especimenes, pero su actuación tiene iguales nefastos consecuencias. Bocazas, tontos útiles y cobardes campando por sus respetos y llenando nuestra cotidianidad de estúpidas muestras de falta de talento y miserias humanas. Aportadores de mimbres de un cesto de catástrofes sin cuento, donde todo es negro, negrísimo. Los catastrofistas lo que pretenden es que perdamos la esperanza. Y es que las personas desesperadas pueden arrojarse en los brazos de cualquier, incluso en los de aquellos que han inventado el caos. Es lo que pretende el PP que hagamos. Bocazas.- Se dice de la persona que habla más de lo debido y de forma indiscreta. Tonto útil.- Persona que al luchar por un ideal pueden transformarse en instrumento de otros grupos políticos. Fue semana de bocazas, tontos útiles y cobardes. De estos últimos no hay necesidad de aportar definición. La actitud del PP en el caso Marcano ejemplifica a la perfección la pusilanimidad política; no hace falta más aclaración. ¿Ejemplo de bocazas? El diputado popular Eduardo Van den Eynde, enviado por Ignacio Diego a dar estopa a sindicatos y patronal por sentarse con el Gobierno a diseñar medidas contra el paro. ¿Y de tonto útil? Algunos socialistas santanderinos, utilizados desde dentro por quienes pierden batallas internas y por fuera por medios de comunicación que han decidido que nadie estorbe a la derecha en la capital de Cantabria. En medio de tanta basura se hace difícil lograr que los signos de esperanza, y que el trabajo bien hecho se note y se vea. Recordarán, porque no hace tanto tiempo que lo repitieron una y mil veces, las descalificaciones del PP ante la puesta en marcha del Instituto de Finanzas de Cantabria (IFCAN). Chiringuito financiero para colocar a unos amigos y así poder hurtar al control de la oposición determinadas actividades económicas. Eran lo que decían desde las filas populares. Probablemente porque lo ocurrido esta semana --la participación activa del IFCAN en dar una salida viable a Papelera del Besaya-- demiente todas sus falsedades, es por lo que el PP no ha dicho ni Pamplona sobre una actuación del Gobierno regional que ha salvado puestos de trabajo y la actividad de una empresa destacada del entramado industrial de la comarca del Besaya. Desde que los socialistas santanderinos recuperaron protagonismo político, jubilando a un portavoz que no se sentía a gusto en el puesto y reorganizando su estructura interna, la derecha no ha cesado en sus envites. Los dos periódicos conservadores han hecho causa común para intentar contrarrestar la victoria en Santander del sector oficialista del PSC-PSOE, poniendo fin así a la contradicción de que la organización más importante, la de la capital de Cantabria, estuviera controlada por los perdedores del último congreso regional socialista, que la habían convertido en permanente ariete para la lucha contra la dirección regional, encabezada por Lola Gorostiaga. Antes, durante y después de la renovación orgánica socialista en la capital de Cantabria Santander --el 27 de este mes se cerrará el proceso con la elección de la dirección general para todo Santander-- ha habido mucho tonto útil enredando y algunos manejados que no hay que confundir con los primeros. Tonto útil, si aceptamos el sentido que le deba Carlos Marx, es aquel que luchando por un ideal termina, inconscientemente, haciendo el juego a los que defiende el ideal contrario. Tonto útil puede ser el secretario de la Agrupación de Montaña que hace declaraciones para defender su espacio político, y que son utilizadas por El Diario Montañés para atacar al PSOE. Pero no es tonto o tonta útil quien ha inspirado al único secretario de agrupación elegida en representación de la cuerda de Rosa Inés García Ortiz, la gran derrotada en la primera fase de la reorganización socialista de Santander. La derecha cántabra ha entendido perfectamente que un PSOE unido, con dirigentes nuevos dedicados a la tareas municipales y no a los enfrentamientos caínitas, puede mejorar su mal resultado de las ultimas elecciones municipales. No se olvide que la mayoría de Iñigo de la Serna no fue tanto por méritos propios, como por los deméritos de sus rivales. La lista socialista encabezada por Jesús Cabezón en la que se incrustaron por la fuerza García Ortíz y algunos de los suyos, perdió por falta de credibilidad y nulo mensaje de cambio. En cuanto a los regionalistas, con grandes esperanzas puestas en la candidatura liderada por Vicente Mediavilla y el empuje del presidente Revilla, no pudieron romper, aun mejorando sustancialmente sus resultados, su techo de partido con imagen más rural que urbana. Los grandes proyectos del Gobierno regional y del de la Nación para Santander tienen, en la mayoría de los casos, protagonismo principal en el área socialista del Gobierno regional. Los regionalistas confían en el tirón de Revilla para mantener o mejorar su resultado, pero el cambio en la capital de Cantabria solo será posible si el PSOE recupera posiciones. Los proyectos como el de La Remonta y sus 1.300 viviendas sociales, la recuperación del espacio portuario o la unificación de las vías de RENFE y FEVE son el trampolín para que los socialistas inviertan la tendencia electoral en la capital y por ende también la regional. Son grandes obras de las que el alcalde sacará partido, sin duda, pero si los socialistas santanderinos son capaces de actuar coordinadamente con el Gobierno también pueden obtener beneficios en las urnas. Eso no era posible con un portavoz municipal desmotivado y una organización con demasiado pasado y ningún presente, comandada, además, por dirigentes enfrentados personal y políticamente con la dirección regional del PSC-PSOE, el Gobierno regional y sus principales políticas. Creo que queda claro que si para la derecha el objetivo es impedir por todos los medios que mejoren las expectativas electorales del PSC-PSOE en la capital de Cantabria, la principal tarea de los socialistas santanderinos es aprovechar la nueva situación para mejorar posiciones. Los que pongan piedras en ese camino, sean tontos útiles o listos muy listos, sólo tienen que analizar la actitud mostrada por los medios de comunicación de la derecha ante sus tonterías y/o maldades y sacar las correspondientes consecuencias. Los que tienen más difícil cambiar son los bocazas y los cobardes. El capitán Araña del PP es, sin ninguna duda, Ignacio Diego. Ni es capaz de salir a atacar el acuerdo de concertación Gobierno-sindicatos-empresarios, ni tiene la gallardía de reconocer que en la campaña de acoso y derribo contra el consejero Javier López Marcano ha estado sus partido, ora institucionalmente desde el Parlamento, ora por lo bajines activando testigos protegidos y dictando titulares de periódicos. La cobardía del PP en este caso solo corre apareja a la del diario vasco, etcétera, que se descuelga de su compañero de viaje anti Marcano, El Mundo de hoy en Cantabria, para renegar de la judicialización de la política. No hay más que ver como ha tratado el asunto el diario del Grupo Vocento, amplificando primero la demanda judicial contra el consejero, pero cayendo víctima del canguelo ante el anuncio de Marcano de que no va a olvidar a los que le abrieron un proceso inquisitorial. No fuimos nosotros, clama el PP y El Diario Montañés. El Mundo, al menos, guarda las formas y sigue diciendo lo mismo, se supone que con el beneplácito del PP por detrás. En cuanto al bocazas de la semana, dejemos el asunto a la espera de que hará este lunes Van den Eynde, en un desesperado intento por enmendar la metedura de pata del pasado lunes, donde insultó gravemente a sindicatos empresarios y Gobierno y se permitió incluso hacer chistes de dudoso gusto, por más que impropios del lugar --el Parlamento-- y del tema a debate --cómo luchar contra el paro creando empleo--. La semana próxima se lo cuento. |
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