González Pastor,
concejala del ayuntamiento de Santander en representación
del alcalde y la diputada Rosa Valdés
en nombre del presidente del parlamento cántabro intercambiaron
anteanoche sutiles diferencias en la grata cena de homenaje
seleccionando este año a los dos “empresarios
ejemplares” en el fin de curso del
CEMIDE que preside Enrique Campos Pedraja en
Cantabria. Ausentes en la EXPO de Zaragoza De la Serna
y Miguel Ángel Palacio, la primera se refirió
en su lectura a “la
incertidumbre con motivo de la crisis o desalaceleración”
que deben afrontar en sus “constantes
y a la vez cambiantes retos” las
empresas de la región, a lo cual de viva voz respondería
la segunda que “ante la incertidumbre “generar
confianza” y el “mensaje
de apoyo” es lo que corresponde a
los políticos y “establecer
condiciones para la inversión”
o legislar sobre comercio y consumo, subvenciones, etc. como
en la legislación pasada o en torno a la creación
del Instituto de Finanzas como se hará en la actual.
Si la representante municipal del Partido Popular denominó
a los empresarios “mercaderes
de fiar y con raza” que mantienen
optimismo, Rosa Valdés les animó a invertir.
Pero no fue una noche política
sino empresarial la de la Clausura del Curso 2007/2008 de CEMIDE
en el Hotel Bahía. Tras la especial distinción
que recibió Enrique Luis Pérez de Dios
por su constancia a lo largo de los años como asistente
a las sesiones del Centro Montañés de Investigación
y Desarrollo Empresarial, recibieron placas como empresarios
ejemplares Jesús García Lostal y José
Andrés Navarro González, presidentes
respectivos de los grupos Lostal y CANDESA y de CANTELEC.
Estuvo presente Ignacio
Diego, presidente del PP de Cantabria, justificó
su ausencia el consejero de Economía y Hacienda, Ángel
Agudo, faltaron otros políticos, entre ellos
el senador Jaime Blanco a quien se esperaba.
Sí asistieron el presidente de la Caja de Ahorros de
Santander y Cantabria, E. Ambrosio, el presidente
de la Asociación de Banca Privada de Cantabria y subdirector
general adjunto del Banco de Santander y director territorial,
Carlos Hazas. También la Delegada de
Hacienda, C. Carreras, el decanos de colegios
profesionales como el de Ingenieros de Caminos, Pedro
Sánchez Lagarejo, el de titulares mercantiles,
López de Atalaya, empresarios como Santiago
Díaz, abogados como Eduardo Lastra y
Luis Revenga, periodistas como Alberto Ibáñez
y Manuel A. Castañeda y numeroso público.
Antes de dirigirse a los asistentes
Chus Lostal, el presidente del CEMIDE, Enrique Campos invocó
la noción de “eficiencia”
para recordar la andadura de 35 años de la institución
que preside cuando no existían otros foros resaltando
el “carácter
no político”, clave del éxito
de la institución en la que han venido participando más
de mil ponentes expertos, sindicalistas, empresariales, economistas
de relieve y representantes diplomáticos como recientemente
el embajador de la Federación Rusa. Expresó Campos
su “sincera satisfacción”
por la actual existencia en Cantabria de otros foros, departamentos
universitarios e instituciones con los 200 socios del Centro
frente a los 800 que hace más de un cuarto de siglo albergó
en la región pioneramente CEMIDE.
La vibración más
emotiva en la noche la consiguió Jesús García
Lostal al agradecer en primer término su elección
como empresario ejemplar. Con gran sencillez dio clara lectura
al brillante recorrido empresarial de Lostal y Candesa. Se remontó
a 1910, a su abuelo, fallecido el año 24, a la viuda
e hijos que siguieron los negocios con 11 y 20 años,
a la trayectoria de negocios con yesos, baldosa y construcción
pasando de 90 a más de 200 personas empleadas. Sobre
Candesa quiso mencionar su importancia suprarregional, las 300
personas involucradas en el negocio de hormigón y mortero
y, sobre todo “la antigüedad,
continuidad, comportamiento ético y de compromiso junto
al arraigo en Cantabria” de la cabecera
del grupo empresarial que preside. Lostal citó a sus
tíos Eduardo, Luis, Sindo y Jesús, al origen que
con generosidad “confundía
patrimonio personal y empresarial”
y al honor de trabajar con socios como Pérez
Collantes, Javier Arruti, López Crespo y Tafal.
Citó a sus padres, “personas
con sordera y valores que supieron transmitir”,
así como a sus hijos que los siguen, a su hermana y primos
y, con contenido afecto, a Guadalupe, a su mujer.
No fue menos expresiva la intervención
de José Andrés Navarro González para agradecer
la recibida distinción en nombre de CANTELEC. Prefirió
un elegante reconocimiento al esfuerzo formativo y divulgativo
empresarial de CEMIDE desde el año 73 recordando comparecencias
de Garrigues, Segurado y otros además de la fidelidad
de empresarios como Gómez Casuso, Pedro Burgada,
G. Liébana, Vidal de la Peña, Crespo, Añíbarro,
etc. Rememoró las temáticas iniciales que les
ponía Enrique Campos como el Código
de Comercio, amortización, marketing, cómo venderse
uno mismo, trabajo en equipo, etc. Al igual que su colega, Navarro
destacó los valores familiares, de socios y la “complementariedad”
para el “esfuerzo acumulado”
dedicando sencillo elogio para su mujer Mª Ángeles
“porque la empresa era
el niño”. Aunque no empresa
centenaria de cuatro generaciones, compartió con Lostal
la importancia original de los valores familiares y el ejemplo
de tesón y la semilla que desde CEMIDE puso una generación
que el año 74 participaba en cursos de contabilidad,
con Santiago Luna o en Laredo sobre consultoría durante
tres días.
El final de fiesta de clausura
del Curso CEMIDE lo puso el humor de quien el presentador dio
el nombre de Luis.