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Punto
de mira
Buenas
noticias
Jesús LOBATO DE BLAS
Ya escribí sobre ello en otra
ocasión, desde este mismo reducto de libertad. Entonces lo
titulé “Lo que el
presidente Revilla trae a Cantabria”
(15-01-07) y respondía a la tediosa y reiterante intervención
del señor Rodríguez Argüeso,
portavoz del PP en el Parlamento de Cantabria y, para mayor contradictoria
sorpresa, director de la Obra Social y Cultural de Caja Cantabria,
en una entrevista de Radio Nacional de España el día
13 de enero de 2007. Se preguntaba reiterantemente el señor
Rodríguez Argüeso, en aquella ocasión, qué
era lo que el presidente Revilla traía a
Cantabria y, precisamente por aquellas fechas, el presidente Revilla
y su gobierno había conseguido, entre otras minucias, incorporar
al patronato de la Fundación
Comillas al presidente de La Caixa, implicándole
abiertamente, y con sustanciosa aportación económica,
en uno de los más importantes proyectos para la defensa,
estudio y expansión del idioma español.
Pues bien, cuando escribo estas líneas,
el presidente Revilla ha conseguido, en mi opinión, otra
incorporación mucho más profunda e importante: la
permanente implicación en los asuntos de esta querida tierra
del presidente del Banco Santander, Emilio Botín.
Me contaban no hace mucho que el mismo Emilio Botín, había
dicho que había sido el presidente Revilla quien le había
hecho reencontrarse con su Cantabria natal, con sus raíces,
y ello, para un empresario de la universalidad de Botín,
es mucho. No se si habrán exagerado, pero algo debe haber
de cierto porque el Banco Santander continúa manteniendo
su domicilio social en
esta querida ciudad cuando, en realidad, el centro de su efectiva
administración está en Madrid, en la espléndida
ciudad del Banco, y desgraciadamente tampoco radica en Santander
su principal establecimiento o explotación, como la ley señala.
Pero, es lo cierto que aquí está –ojalá
por muchos años– y en ello, creo yo, algo tendrá
que ver el presidente Revilla y el gobierno que preside. Y gracias
a este mantenimiento domiciliario, como toda la prensa ha informado
(13-11-08), de la reciente ampliación de su capital social,
nuestra querida Cantabria se beneficiará, por impuestos,
con 72 millones de euros.
Una buenísima noticia.
Y aún hay otra más:
en el mes de junio próximo, el Congreso
Mundial del Instituto Cervantes se celebrará
en Comillas, bajo la Presidencia de los Príncipes de Asturias,
lo que, en frase del presidente Revilla, sin duda alguna, “es
un espaldarazo más al Proyecto Comillas, como ya lo fue la
visita de los Reyes” (12-11-08). Personalmente
estoy especialmente encantado porque, de no haber andado listo el
presidente Revilla, quienes sabemos perfectamente, ya se habrían
cargado los edificios de la Universidad Pontificia y construido
muchos y muy apretados adosados. Cierto como la vida misma; que,
al parecer, ya había proyecto redactado. Otra excelente noticia.
Y como no hay dos sin tres, la
Fundación Marcelino Botín
acaba de aportar un millón y medio de euros al Ayuntamiento
de Santander para crear dos centros cívicos (13-11-08), que
le viene –nos viene– divinamente, dado el calamitoso
estado económico en que la prepotencia y mediocridad de los
últimos años le han situado.
Bueno pues que, entre otras, estas
son las cosas de Miguel Ángel Revilla y el gobierno que preside
traen a Cantabria. Y no puede dejar de reconocerse, por obtuso,
atrabiliario y sectario que se sea, que las crisis, siempre malas,
con estas noticias lo son menos. Como
las penas con pan.
¡Que siga la racha! Amén.
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